Andrea del Boca se mantiene en la casa de Gran Hermano, encontrando su lugar tras la polémica racista que desvió el foco del programa. Fuentes confirman que no se irá en un mes y está más tranquila, formando alianzas con participantes como Jipio y la uruguaya, en el grupo de las "tigras superpoderosas". Consoló a Madimba tras una prueba que ganó Lola, mostrando actitud maternal.
El panel destaca que la intervención de la producción, con Carmina salvándola, evitó que Andrea absorbiera todo el formato y convirtiera el reality en una telenovela centrada en ella. Ahora el foco está en otros como Manu, harto de las tareas de cocina y bar, y el juego fluye mejor con turnos asignados.
Se menciona la reunión de ex participantes de Gran Hermano que ya terminó, y conexiones entre productores de canales como el de Totama Marley. Andrea perdió la cocina pero se beneficia del escándalo, armando estrategia con el grupo.