La abogada argentina Agostina Paez pidió disculpas públicas desde la prisión preventiva en Río de Janeiro por gestos racistas que realizó en un bar brasileño.
Ella cambió de estrategia y de abogado, y en un video difundido en redes sociales reconoció su error, asumió responsabilidad y pagará las consecuencias.
Agostina explicó que desconocía la gravedad del racismo, pero el proceso judicial la obligó a reflexionar, y pidió perdón de corazón a quienes se sintieron ofendidos, heridos o humillados.
El incidente surgió tras un conflicto con trabajadores del bar, donde hizo gestos que generaron su detención, y ya pasó tiempo sin poder volver a Argentina.
Se espera ver cómo evoluciona el caso para que pueda regresar pronto.