Manuel Adorni, vocero presidencial, utilizó el avión presidencial para llevar a su mujer a Nueva York en lugar de un pasaje business de 6.000 dólares que había comprado, cuestionando el gasto de recursos estatales pese a sus discursos contra el uso particular del Estado.
El panel critica duramente que Adorni se aloje en hoteles de lujo de 1.500 dólares la noche y hable de "deslomarse" trabajando, mientras obreros reales como los de Fate laboran 11 horas diarias en condiciones precarias. Comparan con sueldos de gabinete en 4-5 millones, senadores en 7.700.000 pesos de bolsillo subiendo a 9 millones en mayo, y diputados en 4.39 millones, frente a jubilados mínimos en 430.600 pesos, docentes en 750.600 y policías en 900.000.
Destacan que senadores autovotaron el aumento atado a empleados de la Cámara, rechazando desenganche, y defienden que no es "deslomarse" hacer lobby en JP Morgan o Bank of America con traje impecable, sino el esfuerzo de trabajadores informales, vendedores ambulantes y servicio doméstico.
Martín Menem defiende a Adorni, pero el programa lo ridiculiza mostrando la hipocresía ante el ajuste salarial que el propio gabinete promovió.