Manuel Adorni defiende llevar a su esposa en el viaje presidencial a Nueva York, alegando que se desloma trabajando y tiene derecho, pero desata polémica por contradicción con su discurso anti-casta.
La esposa se hospedó en un hotel cinco estrellas que cuesta más de mil dólares la noche, todo pago por el Estado, mientras Adorni criticaba antes lujos políticos como medialunas en Olivos o falsos discapacitados.
Panelistas destacan el golpe al relato de La Libertad Avanza, recordando también su vuelo privado a Punta del Este por 10 mil dólares en pleno carnaval.
Adorni denuncia una campaña sucia en su contra y evita hablar del tema, generando cruces en el programa.