La Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) solicitó investigar los viajes del vocero presidencial Manuel Adorni, incluyendo su feriado de carnaval en Punta del Este en avión privado por 3.800 dólares por tramo con fondos propios y el traslado de su esposa en la comitiva oficial a Estados Unidos para la Argentina Week, donde ella se sumó por cambio de agenda presidencial sin figurar previamente en la lista oficial.
Adorni reconoció ambos hechos en entrevistas radiales y televisivas, argumentando que el viaje a Punta del Este fue privado, que su esposa pagó un pasaje de 5.345 dólares que no usó y que no generó costos extras al Estado ya que compartieron habitación en el hotel lujoso de Quinta Avenida junto al presidente Javier Milei y Karina Milei, mientras otros miembros de la comitiva se hospedaron en hoteles distintos.
En su declaración jurada patrimonial de fines de 2024 ante la Oficina Anticorrupción, Adorni reportó bienes por 107 millones de pesos, deudas por 95 millones y salarios anuales de 26 millones de pesos, equivalentes a unos 2 millones mensuales en ese momento, lo que cuestiona cómo costea gastos de unos 10 mil dólares en un mes pese al tope salarial de ministros en 5 millones de pesos brutos.
En una entrevista polémica, Adorni justificó la presencia de su esposa destacando el "sacrificio" de su trabajo, afirmando que se "desloma" en Nueva York y paga sus propios viáticos, lo que generó indignación pública y críticas en el panel por minimizar el rol público frente a comparaciones con trabajos más arduos, en contraste con la vara moral anticorrupción del gobierno de Milei.
Marcelo Grandío, amigo de Adorni y dueño del departamento en Punta del Este, confirmó que recibió el pago en efectivo por el vuelo privado, mientras el panel cuestiona la falta de transparencia en la comitiva y posibles contradicciones con normas que restringen el uso de aviones oficiales.