El panel del programa criticó duramente a Manuel Adorni, vocero presidencial y jefe de Gabinete, por subir a su esposa al avión presidencial Tango 01 en viajes a Punta del Este y Nueva York, bautizándolo como el "síndrome de Olivos", una patología recurrente en políticos que se sienten dueños del Estado.
Los conductores y panelistas recordaron ejemplos del kirchnerismo como Cristina Fernández cargando muebles y ropa para hoteles en aviones públicos, Alberto Fernández vacunándose en Olivos y repartiendo dosis a amigos, o Fabiola Yañez usando la flota para viajes personales. Contrastaron esto con el decreto de Javier Milei que prohíbe desvíos de aeronaves estatales, elogiando su ajuste fiscal.
Adorni defendió su decisión argumentando que quería que su esposa lo acompañara por ser su "compañera de vida" y porque ella tenía actividades paralelas, pero el panel lo tildó de error grave de comunicación, especialmente al decir que se "deslomaba" en Nueva York mientras los argentinos sufren con salarios bajos y transporte precario.
Señalaron que el problema no es solo el acto, sino la falta de empatía y cómo alimenta a opositores como Juan Grabois, recordando que Adorni antes criticaba estos privilegios pero ahora los comete. Insistieron en que los aviones son para agenda estatal, no para familiares.
El debate subrayó la tentación del poder que aleja a los funcionarios de la austeridad republicana, advirtiendo que errores como este eclipsan logros como la gira de Milei con gobernadores para atraer inversiones.