Zaragoza cautiva a los visitantes con sus murallas romanas del siglo I a.C., catedrales católicas y la Virgen del Pilar, patrona de la ciudad que se celebra el 12 de octubre con la Hispanidad, simbolizando la unión con América a través de la fuente moderna que representa mapas y carabelas de Colón.
El río Ebro divide la ciudad en zonas moderna y antigua, invitando a paseos por sus riberas hacia el Mercado Central, un paraíso de colores, sabores y productos frescos aragoneses listos para degustar.
En la bohemia zona antigua, destaca el monumento a Francisco de Goya, el Palacio de la Cultura, la Lonja de 1541 y el Palacio del Ayuntamiento en la gran plaza del Pilar de más de 24.000 metros cuadrados.
La iglesia de los Panetes con su torre inclinada y peregrinaciones a la Virgen del Pilar, que se apareció al apóstol Santiago en el año 40, combinan historia romana, barroca y modernidad bajo cualquier clima, regalando momentos mágicos a los turistas.