Donald Trump proclamó la victoria de Estados Unidos en el conflicto contra Irán durante un mitin en Kentucky, detallando la destrucción de 58 buques de guerra iraníes, la eliminación de su Fuerza Aérea y una reducción del 90% en misiles.
Tras 11 días de la Operación Furia Épica, Trump advirtió que las tropas no se retirarán de inmediato para evitar que el régimen reconstruya fábricas de drones y armamento.
Anunció un acuerdo con la Agencia Internacional de Energía para liberar 400 millones de barriles de petróleo de reservas nacionales, con el fin de bajar los precios del combustible afectados por la volatilidad en Medio Oriente.
Trump prometió una conclusión rápida del conflicto, pero insistió en no abandonar la región hasta neutralizar completamente la amenaza.