Tommy, el segundo eliminado de Gran Hermano, reveló en LAM el shock que sintió al salir por el voto planta, describiéndolo como el más humillante de todos. El joven de 18 años contó que se desarmó emocionalmente cuando sus compañeros lo abrazaron tras la elección, aunque su ego lo ayudó a resistir en el momento.
Tommy explicó que formaba parte de un grupito de varones en el gimnasio que se mantenía tranquilo, pero admitió que no interactuó lo suficiente con todos, especialmente con mujeres fuertes como las de 60 años. Dijo que su estrategia era armar placas por mayoría, pero falló porque el grupo no se impuso y terminó yendo contra ellos mismos.
El panel cuestionó si se sintió anulado por la casa o por falta de tiempo, y Tommy negó sentirse productizado, afirmando que mostró su auténtica personalidad pese a las pocas semanas. Mencionó charlas profundas con Janina, quien lo apoyó en el juego, y que ni siquiera conocía a Andrea del Bó antes de entrar, tratándola como igual.
Su mamá le dijo que aproveche las oportunidades afuera, y Tommy eligió a Brian como el más insoportable para convivir, aunque en buen sentido. Criticó que Janina y Brian quisieran manejar el grupo desde el principio.