Un 11% más de jubilados optaron por seguir trabajando el último año debido a la necesidad económica, ya que la jubilación mínima de 440.000 pesos no alcanza frente a una canasta básica que supera el millón y medio de pesos.
Silvia Arce explicó que 5 millones de jubilados cobran la mínima y 2 millones rondan los 600.000 pesos, lo que resulta insuficiente para cubrir gastos como prepagas y remedios. Muchos recurren a changas precarias para subsistir.
Los jubilados que trabajan siguen aportando el 11%, pero ese dinero no suma a su jubilación futura sino que va al fondo del empleo. La experta lo ve como una oportunidad para ahorrar y vivir de ese ingreso hasta decidir jubilarse.
La edad jubilatoria es de 60 años para mujeres y 65 para hombres, con 30 años de aportes; no hay moratoria y pueden optar por seguir trabajando hasta los 70 sin intimación formal del empleador.
Para chequear aportes, se accede con la clave de seguridad social en Mi ANSES a 'mis trabajos'; si faltan, buscar certificados o recibos. Es clave controlar mensualmente los aportes actuales y reclamar a recursos humanos o intimar si no los depositan, aunque la empresa alegue problemas económicos.