Santiago Caputo dejó de tener el poder que tenía en el gobierno y se muestra débil y vulnerable, según el análisis del programa, que lo compara con un mago sin conejos en la galera.
Caputo perdió influencia en el Ministerio de Justicia, área que manejaba a través de su amigo Sebastián Amerio; Mariano Cúneo Libarona se fue enojado por socavamiento de poder, y ahora Karina Milei colocó a Juan Bautista Mahíques como ministro y Santiago Viola como secretario, dejando a Caputo sin nada.
El triángulo de hierro del gobierno (Javier Milei, Karina Milei y Caputo) se modificó tras las elecciones; Karina reivindicada puso a sus aliados como Lule y Martín Menem, relegando a Caputo a un rol menor.
Caputo estuvo estallado la semana pasada, amenazando con romper todo, pero ahora está más tranquilo; se describe como proveedor de servicios que se irá cuando Milei no esté, planeando vivir en un rancho en Arkansas.
El hombre de Caputo se enteró del cambio en medio de una reunión; algunos ven su mano en el escándalo de la mujer de Manuel Adorni viajando en la comitiva presidencial a Nueva York, cuestionando los costos como el vuelo privado a Punta del Este.