En un supermercado chino de Juan B. Justo al 2200, un repositor de 23 años llamado Damián Costa se enfrentó a un delincuente armado que ingresó pasadas las 8 de la noche, cuando el local estaba lleno de clientes. El ladrón robó celulares de clientes, plata de la caja, cigarrillos y otros productos, mientras los clientes se escondían por miedo en el fondo o depósito.
Damián intentó detener al ladrón, quien le exigió que se levantara la remera y le quitó el teléfono. Durante el forcejeo con otra víctima, se rompió una botella de vidrio que cortó la pierna de Damián, provocándole una herida que inicialmente confundió con un disparo. El delincuente efectuó al menos un tiro al aire, pero Damián resultó ileso de bala y solo herido por el vidrio; fue asistido en el hospital.
Preocupado por su madre, Damián cruzó a la panadería vecina para llamarla y tranquilizarla antes de que se enterara por otro lado. El dueño del supermercado confirmó que era la quinta vez que robaban desde diciembre y planea contratar seguridad privada. Damián, tras cuatro años trabajando allí, decidió renunciar por miedo a nuevos ataques, ya que nada garantiza su seguridad.
La madre de Damián expresó alivio por el estado de su hijo, pero temor a que siga laborando en el lugar. Los dos delincuentes, uno con casco y otro con capucha, huyeron en moto tras el robo; no fueron detenidos. Periodistas entrevistaron en vivo al dueño, a Damián y a su mamá, destacando el pánico vivido pese al bajo monto robado por el uso de pagos electrónicos.