Miles de postulantes, mayormente jóvenes estudiantes y desempleados, hacen largas colas en la Expo Empleo Barrial de Caballito por apenas 400 puestos con sueldos extremadamente bajos, entre 300 mil y un millón de pesos mensuales, a pesar de jornadas de hasta 13 horas diarias en plena crisis laboral argentina.
El periodista Bernardo Mañado entrevista en vivo a varios afectados que relatan sus experiencias desesperantes: una hermana gana 350 mil pesos por 75 horas mensuales (4 o 5 horas diarias) en una cadena grande de comida rápida; una promotora cobra por hora entre 7 y 10 mil pesos en eventos eventuales; una artesana con pasado en fábrica de pastas y catering busca estabilidad tras meses sin éxito; una estudiante de Historia trabajó 8 horas en kiosco en 2023.
Otras historias incluyen una egresada de manipulación de alimentos aplicando a atención al público; una administradora en curso que limpió hoteles en temporada por 380 a 600 mil pesos en horarios rotativos; un ex gastronómico con sueldo de 600-700 mil por 5-7 horas como ayudante de cocina, destacando estrés y maltrato; un estudiante de Sistemas en la UTN que busca ayudar a su familia.
Destacan casos como un operador de call center para banco que ganaba un millón de pesos por 6 horas diarias de lunes a viernes, pero con alta presión (15 segundos entre llamados y clientes agresivos); y una docente de nivel inicial que renunció a un jardín privado en Balvanera por 500-600 mil pesos en negro por 9 horas diarias, cuidando hasta 11 bebés sola, cambiando pañales y dando mamaderas.
Mañado enfatiza que estos sueldos están lejos de los 1.100 a 1.200 dólares que promete el presidente, con ofertas típicas de 650 mil pesos mitad en blanco y mitad en negro por 8-9 horas, en un evento hasta las 14 horas en el Club Italiano.