El precio del petróleo registra una volatilidad extrema superior a los 90 dólares por barril, impulsado por la escalada de ataques en Medio Oriente, con subidas y bajas bruscas que generan inestabilidad en los mercados globales. Los analistas destacan cómo estos eventos provocan daños económicos desproporcionados con bajo costo para los atacantes.
En Argentina, el impacto ya se siente en los precios de los combustibles, con surtidores de nafta superando los 2.000 pesos en Buenos Aires y aumentos en el gasoil. Además, Aerolíneas Argentinas aplicó recargos en pasajes de cabotaje e internacionales.
Los conductores anticipan que las petroleras ajustarán sus políticas de precios en respuesta a esta sensibilidad incontrolable del commodity.