Pedro Sousa relata el milagro que lo liberó de las crisis de ausencia que padecía desde los años 70, cuando trabajaba de albañil y perdía la conciencia repentinamente, quedando inmóvil mientras los compañeros le pedían materiales.
Los médicos le recetaron remedios y le advirtieron alejarse del fuego para evitar quemaduras graves durante las crisis, que ocurrían día y noche. Su esposa lo acercó al Dr. Soares viendo el Show de la Fé por televisión, lo que los llevó a la iglesia, al bautismo y a poner a Jesús primero en todo.
Las crisis desaparecieron gradualmente hasta extinguirse hace 15 años: no podía sostener vasos ni objetos por falta de fuerza en las manos, pero ahora escribe con la misma letra y firma, conduce, realiza todas las actividades normales y da testimonio para que otros confíen en Dios y venzan.