Pablo Vignolo, tesorero de la AFA y cercano a Claudio Tapia, presentó un escrito de 100 páginas ante el juez Amarante en lugar de declarar por retener aportes previsionales por casi 19 mil millones de pesos entre 2024 y 2025. Argumentó persecución política y que las deudas no eran exigibles por directivas gubernamentales, aunque se pagaron con demora. El abogado de la AFA, Carlos Dalbón, sugirió arreglar el tema con Karina Milei, lo que provocó una respuesta del gobierno.
Karina Milei retuiteó un mensaje confirmando que no hay nada que negociar con la AFA y que deben rendir cuentas ante la justicia. Si son culpables, pagarán con todo el peso de la ley, enfatizó, mostrando firmeza republicana en medio de sospechas sobre veedores y contactos como Maíquez.
El panel debatió si la AFA depende del Estado, concluyendo que es una asociación civil sin fines de lucro regulada por la Inspección General de Justicia. Criticaron la intervención estatal en el fútbol y advirtieron que el peronismo se reagrupa, citando a Yoma, mientras los liberales no deben pelearse internamente pese a dispersiones como ex PRO ahora en el gobierno.
Ante el Mundial en tres meses, el gobierno acelera o frena la revisión de libros de AFA, con Dalbón nombrando 16 veces a Santiago Caputo para generar cuñas internas.