El piloto Niki Trosset, de Arrecifes, mostró en vivo su auto de Turismo Carretera de nueva generación, completamente reconstruido en 15 días tras un incendio que destruyó el anterior, un semi y repuestos camino a Calafate. Terminó en noveno lugar en Viedma pese a una penalización, gracias al esfuerzo incansable de su equipo.
Explicó características clave como la celda de seguridad mejorada, caja de cambios secuencial de seis velocidades con power shift, pantalla digital en lugar de relojes, dirección mecánica sin hidráulica, pedalera para frenado con pie izquierdo y mapa del circuito dividido en cinco parciales. Los autos tienen más de 700 caballos de potencia, alcanzan 285-290 km/h en el óvalo de Rafaela y demandan entrenamiento físico intenso por su dureza.
Detalló visibilidad limitada hacia atrás por cámara, complicada en lluvia por remolinos de spray, y comunicación constante por radio con el ingeniero para alertas en pista. Comparó con la Fórmula 1 de Franco Colapinto, destacando diferencias en peso-potencia y carga aerodinámica, pero elogió el nivel del TC comparable a categorías europeas como DTM o WTCC.
Conmovido, agradeció el apoyo masivo de fans argentinos, que enviaron mensajes y ofertas de dinero incluso posponiendo operaciones personales para ayudar en la reconstrucción, demostrando la pasión por el TC. Anunció expectativas altas para la próxima carrera en Neuquén el 28 de marzo.
En el cierre emocionante, el conductor Alejo subió como acompañante para unos metros junto al auto encendido, cumpliendo un sueño ante el rugido ensordecedor del motor, con promesa de una vuelta completa en el autódromo.