Nelson, periodista de TN, reportó en vivo desde un refugio público en Tel Aviv mientras sonaban alarmas antiaéreas, junto a su equipo y unas 40 personas incluyendo mascotas, niños en pijama y gente con bolsas de compras.
El refugio es un sótano sucio de un edificio privado abierto al público, con telarañas, tierra, altura baja de 2,30 metros, cables caídos y objetos arrumbados como un viejo aparato electrónico.
La gente permanece tranquila con celulares, avisando familiares; hay señoras del gimnasio con calzas, niños con pijamas, personas con andadores y mascotas de paseos.
Nelson destaca la rutina agotadora pese a la calma y el respeto; el estudio confirma que todos están a salvo y corta el contacto para retomar después.