Nelson Castro transmite en vivo desde el Hospital Hadassah en Jerusalén, un centro médico de referencia mundial en plena guerra en Medio Oriente, mostrando por primera vez para Argentina un hospital en zona de conflicto.
Junto a la doctora Malena Cohen-Pinberkno, jefa de neumonología pediátrica y profesora de la Universidad Hebrea, recorren un anexo subterráneo inaugurado tras el 7 de octubre, convertido en hospital de emergencia protegido ante sirenas de misiles, con un minuto y medio para resguardarse. Atienen pacientes crónicos y agudos, grandes y chicos, incluyendo musulmanes en convivencia pacífica con israelíes.
La doctora explica que priorizan internaciones mínimas por la guerra, enfocándose en enfermedades respiratorias crónicas que requieren seguimiento rutinario, pero muchos pacientes evitan controles por miedo a trasladarse en rutas con alertas de misiles, donde deben tirarse al piso. El hospital adapta horarios y visitas virtuales para flexibilidad.
En quirófanos resguardados se postergan cirugías no urgentes para emergencias, partos y cesáreas; el personal médico enfrenta incertidumbre al ir a casa, con alarmas repentinas en rutas. Si suena la sirena, la transmisión y atención continúan sin interrupciones en zonas protegidas.