Morena Rial pasó de la cárcel de Magdalena a prisión domiciliaria en la casa de su hermana Rocío, en Zapiola al 1031 de Colegiales, tras cinco meses de reclusión. Su padre Jorge y Rocío firmaron un documento judicial para garantizar su cumplimiento, apoyo económico y familiar.
La Justicia le impuso tobillera electrónica, régimen de visitas limitadas y obligación de presentarse cuando sea citada. El beneficio considera el interés superior de su hijo pequeño Amadeo y su apoyo psicológico, pese a antecedentes de incumplimiento de excarcelación previa.
Morena expresó alegría por reencontrarse con su hijo y deslizó interés en estudiar Abogacía, lo que generó ironía en el panel por la paradoja con su causa. Los periodistas recordaron sus "situaciones de ida y vuelta" y cuestionaron visitas de "mejores amigos" vinculados a sus problemas.
La Cámara de Casación basó la decisión en el interés del niño y la caución juratoria de la familia. Corresponsal Alfredo Simón reportó desde el lugar que vecinos desconocían la noticia y el barrio permanecía tranquilo.