Morena Rial concedió una entrevista exclusiva desde su casa en Colegiales donde cumple prisión domiciliaria con tobillera electrónica, tras casi cinco meses en la Unidad Penitenciaria 51 de Magdalena por participar en escruches con una banda. Sus padres, Jorge Rial y Rocío Rial, firmaron como garantes económicos y afectivos, con condiciones como sesiones semanales con psicóloga, firmas en el juzgado y la pulsera para evitar volver a prisión. La Justicia aprobó la medida.
En el panel, Luis Ventura enfrenta críticas por su conflicto personal con Jorge Rial, no con Morena. Los conductores lo acusan de atacar con el corazón y el afecto por la hija, recordándole su lado sensible y de barrio. Ventura admite que duele, pero cae de pie.
Se menciona el enojo de Morena cuando Ventura contó su embarazo en TV, visto como hermosa noticia por él, pero quizás ella quería anunciarlo primero. Recomiendan una charla pendiente entre Ventura y Morena. En paternidad, cada uno hace lo que puede, pero Morena cometió un delito.
El panel cierra enfatizando que el padre puede enojarse o ayudar en el dolor, sin juzgar, conectando con historias de amor, dolor y traición típicas del programa.