Montañas de desechos plásticos, madera y basura acumularon en las playas de Kedonganan en Bali tras los vientos monzónicos y corrientes marinas que arrastraron residuos desde el océano.
Los pescadores locales enfrentan complicaciones para navegar con sus embarcaciones, obligados a limpiar plásticos que obstruyen el mar y amenazan la vida marina.
Expertos advierten que pronto habrá más toneladas de plástico que peces en los océanos, destacando la contaminación humana como causa principal del problema.