Javier Milei atacó duramente a Paolo Rocca de Techint y Javier Madanes Quintanilla de Aluar durante su discurso en la Semana WIC Argentina organizada por J.P. Morgan. Los vinculó con el kirchnerismo, los llamó corruptos y ladrones, en un evento con 300 empresarios para promover inversiones en minería, energía, economía del conocimiento y petróleo. Dijo que defender la industria es de chorros.
El panel explica el trasfondo: encuestas muestran imagen negativa de Milei por el mal humor social ante la crisis económica, con 22.000 empresas cerradas, 300.000 despidos, recaudación en baja 9,7% real en febrero por octavo mes y parate en industria, construcción y comercio, pese a sectores como minería y campo.
Milei y Luis Caputo culpan ahora a empresarios como Rocca y Madanes por los problemas económicos, en lugar del kirchnerismo, para desviar atención de la capacidad instalada al 53% en industria y falta de soluciones. Martín Rapalini, presidente de UIA y cercano a Techint, estuvo presente sin reaccionar visiblemente, pese a un documento previo de UIA pidiendo respeto y encuesta mostrando más empresas perdiendo que ganando.
El ataque se ve como ilógico para atraer inversiones, comparado con la declaración de guerra a Irán, y forma parte de un combo de discursos culpabilizando a la industria.