El equipo de Ley Bajoyas evaluó las joyas que Marina heredó de su tío orfebre y otras de un amigo, destacando piezas únicas como un prendedor de la Belle Epoque con platino y brillantes de fines del siglo XIX.
Entre las piezas analizadas se encuentra una pulsera de los años 80 con zafiros, diamantes y doble cierre de seguridad, un anillo de platino con piedra central de gran tonalidad y un Rolex de oro con malla presidente, calendario y doble visor, aunque con algo de uso en la malla.
El comercio enfatizó la importancia de la caja original y papeles para aumentar el valor del reloj. Marina reveló que planea usar el dinero para comprar una lancha tras hacer el curso de timonel junto a su amigo.
La cotización total inicial alcanzó los 19.721.000 pesos. Marina elogió la atención y la reputación del lugar por su publicidad en medios.