Luciano Castro habla de su internación voluntaria reciente por problemas emocionales y baja autoestima, tras un verano complicado y el escándalo con Griselda Siciliani, separándose del amor de su vida.
Admite que armó un personaje ficticio en la vida real que lo consumió, viviendo en un mundo paralelo con inseguridades; pidió ayuda emocional, la recibió y ahora enfoca en recuperarse por él y sus hijos, para darles ejemplo de cambio.
Destaca que Moria Casán fue la única del medio que lo apoyó durante la internación, guardando el secreto, por eso decidió hablar con ella; conversó abiertamente con sus hijos sobre todo lo ocurrido.
El panel discute su historial mediático involuntario y voluntario, luchas con la fama, relaciones tensas con medios y chimentos como el de Guapa Gates, donde no dio la cara inicialmente, pero ahora graba una serie y busca reflexión para él y su entorno.