En A la Barbarossa, el panel retomó el escándalo de Gran Hermano entre Luana Fernández y su ex Lucas, centrado en el misterioso "bolso López". Tras el corte comercial, Georgina reprodujo el audio que le envió Lucas en respuesta a sus preguntas, donde él aclara detalles picantes sobre el contenido del bolso.
Lucas confirmó que el bolso es de medio a grande, con contenido valioso pero legal, que pasa por la máquina de rayos X en aeropuertos y no debe despacharse. Panelistas como Lizardo Ponce especularon sobre su peso de 10 kilos y posible ropa, mientras Georgina recibió mensajes en vivo sobre su interior durante el debate.
Luana entró a la casa angustiada y llorando, pero Lucas priorizó preguntar por el bolso, generando risas y cruces en el estudio. El panel cuestionó si el bolso era más importante que la hija de Luana o sus sentimientos, intensificando la intriga sobre qué guarda Luana en él.
Georgina mencionó tener "data del bolso" de fuentes altas, pero evitó revelarla, avivando la picardía. El debate incluyó especulaciones sobre su marca, color, tamaño y legalidad, con el panel bromeando sobre no viajar con él.