Kim Jong-un supervisó una prueba de misiles de cruceros estratégicos lanzados desde un nuevo destructor naval de 5.000 toneladas en Corea del Norte. El líder norcoreano dirigió la operación desde un centro de comando, acompañado por su hija, a quien algunos señalan como posible sucesora.
Los proyectiles volaron durante casi tres horas sobre el mar antes de impactar en objetivos insulares. Esta demostración busca mostrar el poderío armamentístico de Corea del Norte al mundo.