José Antonio Kast asume la presidencia de Chile el 11 de marzo, marcando el fin de la era progresista de Gabriel Boric y un giro hacia la derecha, con la presencia del presidente argentino Javier Milei en la ceremonia de traspaso de mando.
Kast presentó la foto oficial con su gabinete de ministros y enfrenta desafíos clave como la crisis de seguridad en el sur de Chile, el avance del crimen organizado incluyendo el Tren de Aragua, secuestros, extorsiones y motines en cárceles similares a los de Ecuador.
El nuevo presidente planea reforzar a los Carabineros con mayor apoyo, salarios y respaldo comunicacional para recuperar la percepción de seguridad en ciudades como Santiago, además de controlar fronteras ante migraciones desde Bolivia.
En economía, Chile registró un crecimiento del PIB del 1 al 2% pero con caída de inversión extranjera; Kast busca atraer inversiones en cobre y litio, mientras Boric se despide en auto descapotable saludando a la ciudadanía con prolijidad institucional chilena.