Julián Álvarez definió un golazo con gran velocidad y seguridad tras un pase fantástico de Griezmann a los 15 minutos del primer tiempo contra el Tottenham, en un partido del Atlético de Madrid.
El arquero rival, Kinski, cometió errores graves en los primeros goles, incluyendo resbalones, y fue sustituido rápidamente a los 17 minutos por decisión del técnico Igor Tudor, quien charló con Cristian Romero antes del cambio, priorizando el bien del equipo.
Los panelistas destacaron la profesionalidad requerida en el alto nivel, donde un arquero no puede fallar así, y el Atlético debe sostener el 3-0 para evitar desastres como ante Barcelona, aunque el partido dio para ganar por más.
El pase de Griezmann fue calificado de otro planeta, y la conducción de Álvarez mostró seguridad inusual en un delantero encarando.