El panel contó una anécdota reveladora sobre el jefe de la SIDE durante el gobierno de Menem. El funcionario usó un Mercedes convertible de colección comprado por su amigo Carlito para transportar paquetes con millones de dólares de los gastos reservados, pidiendo que se los guardara en un campo de Luján para evitar ser visto.
Recordaron otros casos de corrupción como el de Moró, quien dejó un Falco de la pesada estacionado con un millón de dólares en el baúl como donación a la campaña de Alfonsín. Todos los jefes de inteligencia se llevaban fortunas en efectivo del agujero negro de los gastos reservados.
Conectaron esto con la bronca actual por Adorni volando privado a Punta del Este mientras la gente cuenta pesos para llegar a fin de mes, afirmando que los argentinos siguen siendo robados por políticos.