El gobierno iraní presentó pruebas que responsabilizan a Estados Unidos por la muerte de 165 personas, mayormente niñas, en un ataque al colegio el 28 de febrero.
La televisión estatal mostró fragmentos de misiles con inscripciones 'Made in USA'. El portavoz de la Cancillería denunció un doble ataque, con el segundo proyectil impactando cuando llegaban equipos de rescate.
Teherán califica el hecho de crimen de guerra coordinado con Israel. Un informe filtrado del Comando Central de EE.UU. preliminar lo atribuye a un error de fijación de objetivos por inteligencia obsoleta de la Agencia de Inteligencia de la Defensa.
El reporte expone fallas en la cadena de mando y protocolos de verificación durante la escalada bélica.