La Ciudad de Buenos Aires inauguró centros de diagnóstico en barrios cercanos para resolver la demanda creciente de salud pública de la clase media, como compromiso de campaña asumido junto a Fernan y el sistema de salud porteño.
Estos centros cambian la lógica anterior, donde exámenes y derivaciones se concentraban en hospitales públicos, generando esperas de semanas y desplazamientos largos. Ahora acercan especialistas como cardiólogos, dermatólogos, endocrinólogos, psiquiatras y neumonólogos directamente a los barrios.
Los pacientes pueden realizar consultas, muestras de sangre, orina y algunos estudios de imágenes en el mismo lugar, aliviando la presión sobre los hospitales y facilitando el acceso rápido a la atención médica.