El panel de La mañana con Moria profundiza en el posteo de Wanda Nara desde Milán celebrando con un emoji de balanza de justicia el cumplimiento de un año de separación de Mauro Icardi, lo que habilita pedir la conversión a divorcio en Italia y recuperar su estado civil.
Los conductores debaten la división de bienes bajo régimen ganancial, cuestionan si fue justa la distribución firmada por Icardi en una noche fatídica y analizan que el adulterio de Wanda podría afectar la pensión alimenticia que ella reclama para sí misma en Italia, no para las hijas, cuya demanda definitiva nunca presentó.
Surgen chimentos entre Wanda y la nueva pareja de Icardi, Eugenia "China" Suárez: acusaciones de usar el mismo vestido de Hervé Léger o mallas iguales para las hijas, lo que genera un ida y vuelta mediático constante, aunque el panel destaca la felicidad de la pareja Icardi-Suárez en Milán.
La abogada de Icardi anuncia que hoy es el día D: sus letrados en Italia, con excelente representación, presentan el divorcio, lo que destrabaría todo y permitiría a Mauro casarse con China, mientras critican el show mediático impulsado por Wanda.
Se menciona la restitución internacional de las menores en vías de sentencia y la dificultad de no responder a ataques en redes, pero recomiendan silencio para no alentar el escándalo.