El Hospital Hadassah de Jerusalén, principal centro universitario de Israel, transformó un edificio subterráneo de rehabilitación en un hospital de emergencia protegido contra misiles, albergando a más de 100 pacientes de pediatría y cirugía general.
La doctora Malena Cohen-Zinberkno, responsable del área, explicó que los pacientes provienen de cualquier afectación, no solo heridos de guerra, y reciben tratamiento completo con oxígeno y terapia intensiva sin necesidad de evacuar ante sirenas, que dejan solo un minuto y medio para resguardarse.
Tras triage en el edificio principal a 100 metros, los internados son transportados aquí; quirófanos también protegidos en ambos campus del hospital. El sistema de salud se rearmó en días post 7 de octubre: suspendieron ambulatorios no urgentes inicialmente, ahora priorizan virtuales y flexibilidad para no postergar tratamientos.
Nelson Castro mostró en vivo la enorme unidad, abierta según necesidades bélicas, en un Israel acostumbrado a ataques continuos desde Hezbollah, Hamas e Irán. El equipo enfatizó la complejidad y rapidez de la infraestructura montada en 10 días.