Giorgia Meloni, primera ministra de Italia, afirmó que su país no será cómplice de la operación militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, ni culpable de las consecuencias económicas para sus ciudadanos y empresas.
Meloni criticó que la intervención se produjo al margen del derecho internacional, en medio de negociaciones diplomáticas, y marcó un límite claro a la participación italiana en el conflicto.
Los conductores destacaron la estrategia de Irán para presionar a los países del Golfo, bloqueando ingresos petroleros y atacando plantas desalinizadoras, lo que genera preocupación por la escasez de agua en la región sin ríos ni lagunas.
España ya se distanció completamente de Estados Unidos, rechazando los ataques, mientras se promete seguir de cerca las repercusiones en Europa.