Tailandia destaca en su región norte de Chiang Mai por las frondosas selvas donde cada familia adopta un elefante como animal sagrado, cuidado de por vida por un cuidador especial que lo acompaña siempre.
A una hora y cuarto en bus desde la ciudad, los visitantes llegan a la reserva Metamán, perteneciente a familias campesinas que transmiten el cuidado de elefantes y crías de generación en generación.
La experiencia continúa navegando el estrecho río Moewang en balsas de bambú, como lo hacen los locales desde hace siglos con mercancías, rodeados de vegetación exuberante, bambúes, plantaciones exóticas y elefantes en tránsito.
Esta zona selvática única, con atractivos sorprendentes como templos budistas y vida social en el corazón de Asia, se presenta al ritmo de la obra musical Naturaleza de Antonio Tarragorroz, invitando a enriquecer el conocimiento cultural.