Luana enfrentó un tenso careo con su exnovio vía holograma en Gran Hermano, donde él la acusó de poco valiente por dejarlo en vivo. Ella se había sentido humillada y usada previamente, anunciando la separación para estar tranquila y evitar celos, pero él contraatacó cuestionando sus argumentos y revelando problemas pasados como consumo de drogas.
Luana admitió sentimientos por otra persona pero negó acciones, mientras su ex la tildó de traidora que se caga en quien la bancó siempre. La producción intervino con holograma y hasta un productor para calmarla, rompiendo reglas de aislamiento.
El panel de BTV criticó duramente a Gran Hermano por cambiar reglas constantemente, meter hologramas y productores, llamándolo ficción y ciencia ficción. Sospecharon un plan secreto ya que Andrea del Boca firmó solo por un mes y podría salir pronto.
Mencionaron al productor Borrillo y posibles denuncias de un abogado por vulnerar la buena fe del público que vota y paga, al romper aislamiento y dar info externa. El debate ironizó sobre el "reglamento no reglamento" y el rating por encima de todo.
Panelistas como Marina y Marta dudaron de la veracidad con IA y shows armados, celebrando irónicamente el regreso de la ficción a la TV argentina.