La esposa de Manuel Adorni viajó en el avión presidencial a Nueva York durante una visita a la tumba de un rabino, coincidiendo con el evento Argentina WIC y con aprobación previa de Javier Milei. El funcionario está furioso porque la filtración busca empañar los logros del gobierno, según denunció.
Además, Adorni voló a Punta del Este en un jet privado desde San Fernando por unos 10.000 dólares, acompañado de su familia y un amigo periodista libertario. Un documento del ARCA registra el vuelo, aunque no confirma detalles.
El escándalo se enmarca en fuertes internas del gobierno: Victoria Villarruel reposteó críticas al ajuste y al pago de la política, Patricia Bullrich cuestionó los aumentos en el Senado, y Diego Valenzuela perdió un organismo especial que le habían prometido.
Santiago Caputo y filtraciones internas fueron señalados como posibles fuentes. En un debate tenso, Miriam Bregman tildó a Adorni de parásito, provocador y burlón de médicos del Garrahan, mientras panelistas lo defendieron destacando su agenda y logros.
Hubo cruces con interrupciones y acusaciones mutuas sobre provocaciones y derechos laborales.