Delincuentes ingresaron armados a un supermercado chino, generando pánico entre clientes y robando plata, cigarrillos y celulares en medio de forcejeos.
Un empleado intervino y recibió un disparo, cayendo al piso herido mientras los ladrones huían; quedó con un solo tiro en el cuerpo.
Testigos relataron el terror: uno pensó que el arma era falsa pero entregó su teléfono; otro confundió el disparo con una botella rota.
Ocurrió en presencia de varios clientes, con el empleado socorrido tras el incidente.