Un dron iraní provocó un incendio masivo en una refinería de Omán, con tanques de petróleo ardiendo en vivo, mientras buques tailandeses fueron atacados al intentar cruzar el Estrecho de Hormuz.
El analista internacional Ilan Buzni explicó en el programa que Irán busca elevar el precio del petróleo para presionar a Donald Trump y forzar el fin rápido del conflicto. Arabia Saudita desvía ya 5 de sus 7 millones de barriles diarios del Estrecho hacia el Mar Rojo, y otros países del Golfo como Emiratos Árabes Unidos planean lo mismo. Estados Unidos amenaza con atacar puertos iraníes y ordena evacuar civiles.
Las aseguradoras rechazan cubrir daños por misiles iraníes, dejando solo unos pocos barcos varados en el Estrecho, visibles en mapa en tiempo real: petroleros rojos esperan sin moverse, frente al flujo normal de 70 a 140 buques por día. Francia envió portaaviones y Estados Unidos tropas para garantizar navegación, pero los ataques persisten sin confirmación oficial del origen.
La Agencia Internacional de la Energía liberó 400 millones de barriles de reservas para bajar precios, mientras el G7 considera usar más si suben. China recibe el 90% del petróleo iraní vía Hormuz, y Trump afirma que la guerra avanza "de maravilla" según su plan.
La Agencia Británica de Seguridad Marítima reportó el proyectil desconocido cerca de la costa emiratí, en zona clave para exportaciones de Golfo Pérsico.