Manuel Adorni, jefe de Gabinete, enfrenta dos denuncias penales por peculado tras autorizar el viaje de su esposa en el avión presidencial Tango 01 a Estados Unidos, violando su propia resolución de austeridad que reduce comitivas.
Las presentaciones recayeron en los juzgados de Daniel Rafecas y Ariel Lijo en Comodoro Py, más una ante la Oficina Anticorrupción, impulsadas por abogados como Marcelo Pagano tras las declaraciones de Adorni en la entrevista con Eduardo Feinmann. El panel cuestiona el financiamiento del vuelo privado previo a Punta del Este, exigiendo facturas ya que Adorni declaró solo 42 mil dólares de patrimonio.
Revelan la hipocresía de Adorni, quien antes de asumir era un "seco total" que se llevaba canjes en medios y no podía pagar ni dos trajes de sastre con su sueldo congelado; ahora se supo que encargó nueve trajes sin pagarlos, llegando con custodios a la sastrería conocida. Contrastan con discursos de Javier Milei contra la casta y uso de aviones privados por políticos.
Adorni firmó él mismo la habilitación excepcional para subir a su esposa, pese a que gobernadores viajaron en vuelos comerciales. En nuevas declaraciones, tildó de "fake" las críticas, pero el programa insiste en que como funcionario público debe rendir cuentas sobre su vida, sospechando tráfico de influencias con empresarios.