Manuel Adorni, jefe de Gabinete, viajó a Punta del Este en un vuelo privado Honda Jet por unos 10.000 dólares ida y vuelta entre el 12 y 17 de febrero, junto a su esposa Bettina Angeletti, sus hijos y el periodista Marcelo Grandio de Televisión Pública, contratado con el operador Alfa Centuri (matrícula LB-HW), pese a la narrativa oficial contra vuelos privados para funcionarios.
El programa denuncia hipocresía de Adorni, quien en 2024 criticó el uso de aviones públicos para fines privados y firmó decretos prohibiéndolo, además de uno limitando comitivas oficiales al exterior a un funcionario por evento, que ahora violó al llevar a su esposa a Nueva York en misión oficial, invitada por la Presidencia, y al mencionar que otras esposas de funcionarios también viajaron.
Adorni defendió el viaje asegurando que no hubo episodios extraños, que las comitivas son las más chicas de la historia y que su esposa fue invitada por Presidencia sin costo adicional al Estado, mandando al frente al presidente Javier Milei y a otros funcionarios.
Lluvia de denuncias cayó hoy en Comodoro Py: el abogado Gregorio Dalbón presentó la primera ante el juez Daniel Rafecas (fiscal Alejandra Mangano), por malversación de fondos públicos y abuso de autoridad; la diputada Marcela Pagano otra ante Ariel Lijo (fiscal Eduardo Taiano), que se acumularán probablemente. También mencionan a Agustín Rombolá como denunciante.
Críticas duras vinieron incluso de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien se burló de Adorni por decir que su trabajo es sacrificado, y de Eduardo Falcone, quien calificó de pelotudez su autopercepción aunque minimizó el viaje con esposa. El conductor acusa al "macrimileísmo" de cinismo, impunidad y repetir peores prácticas del pasado.