Los panelistas compararon la delincuencia con cualquier actividad laboral cotidiana en Argentina, lamentando que sea parte de la realidad local.
Explicaron que este fenómeno ocurre en todo el mundo y citaron el caso del narcotraficante mexicano El Mencho, capturado por una mujer despechada que colaboró con inteligencia.
Recordaron que hasta líderes criminales caen por amor o desamor, mostrando que los delincuentes tienen vidas sociales normales.