La policía irrumpió en una pool party en una quinta de Esteban Echeverría tras datos de una banda de ladrones de vehículos, desatando un tiroteo donde un delincuente de 23 años murió al disparar desde el piso superior, recibir balazos en pecho y cabeza, y caer al vacío.
Los datos provienen del celular secuestrado a un miembro detenido en mayo del año pasado tras robo de camioneta y enfrentamiento; eso derivó en 33 allanamientos y ubicaron la fiesta por redes sociales de uno de los sospechosos.
Quedaron dos detenidos más; el raid mostró al joven disparando apenas entró la policía, colapsando muerto en el acto. La banda operaba robos de autos.