Jorge, un vendedor de heladeras de San Luis originario de Córdoba, grabó una llamada de 15 minutos en la que estafadores presos lo intentaron engañar haciéndose pasar por empleados de un banco para revertir un comprobante falso de transferencia.
Los delincuentes usaron un lenguaje profesional y convincente, incluso enviaron un video real de una mujer gestionando un proceso bancario, pero Jorge los confrontó al notar irregularidades como que el dinero de prueba llegaba a otra cuenta. Cuando los desenmascara, revelan que llaman desde una cárcel y se ríen de la situación.
Los estafadores admiten estar presos y prohibidos de operar en Córdoba, cambiando de tono a vulgaridades y risas. Jorge destaca su habilidad para ventas, superior a muchos profesionales, y comparte el video para alertar a la gente sobre estas trampas comunes en ventas online.
La charla en el programa resalta lo surrealista del intercambio, donde los estafadores no cortan la llamada y confiesan detalles, sirviendo como advertencia para evitar caer en estafas similares.