Los jóvenes tienen dificultades para leer relojes analógicos debido al uso predominante de digitales y celulares, lo que genera angustia en exámenes al no saber el tiempo restante.
Estudios en colegios mundiales muestran que los chicos olvidan rápidamente cómo interpretar las agujas, pese a aprenderlo en primeros grados. Instituciones en Reino Unido y Filipinas optan por remover relojes analógicos de aulas, reemplazándolos por digitales o eliminándolos.
En la mesa del programa, el panel debatió la medida: algunos criticaron la decisión como un camino fácil y abogaron por insistir en el aprendizaje de las agujas para evitar consecuencias peores, mientras otros destacaron cómo el hábito falta y los niños lo olvidan a los meses. Los conductores compartieron experiencias personales, admitiendo que muchos tienen relojes analógicos solo por decoración o les cuesta leerlos, y prefieren digitales o celulares.
La charla extendió el tema a la dependencia tecnológica cotidiana, como asistentes de voz para prender luces, ilustrando cómo adultos también pierden habilidades básicas, y cuestionaron si los jóvenes son los únicos afectados.