Catalina, hija menor de María, tomó partido por su hermana María Florencia al rechazar hablar del robo de los 2 millones de pesos de indemnización laboral que le quitó a su madre en 2022. Santiago Esposato la contactó, pero Catalina respondió que no le interesa el tema, pidió que dejen de molestar y se alineó con la hermana que trabaja en un café junto a los otros hijos, cortando lazos con María.
Legalmente, María no puede accionar penalmente contra sus hijos por la excusa absolutoria, y debe probar la transferencia del dinero para recuperarlo civilmente, aunque su posición es débil. El panel emotivamente apoyó a María por su dura vida, desde abusos en la infancia hasta el accidente y el robo, deseándole recuperación de los nueve mil dólares.
Respecto a Mariela, Juan Manuel, quien recibió mensajes iniciales, apagó el teléfono al ver la televisión y no responde pese a insistencia de producción y Esposato. Los silencios hablan y prefieren ignorar el tema pendiente.
El programa deja abiertas las historias de Mariela y María hasta el próximo viernes, prometiendo recabar más información, acercar partes y continuar trabajando para ayudar.