El canciller iraní anunció que la selección de fútbol de Irán no participará en el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México porque no están dadas las condiciones de seguridad en medio de la guerra con Estados Unidos e Israel. La FIFA deberá decidir quién ocupa el cupo en el repechaje, donde también participan equipos como Irak, Egipto, Surinam o Bolivia, mientras el tránsito en el estrecho de Hormuz colapsó al 95% por tensión militar iraní.
El bombazo en Beirut dejó más de 2.100 muertos en bastiones de Hezbollah, con bombardeos intensos de Estados Unidos cumpliendo promesas de Donald Trump de no parar hasta destruir al enemigo. Tensión en Hormuz desvía 20 millones de barriles diarios de petróleo, impactando precios spot con subas significativas, aunque el mercado espera un conflicto corto. Un barco tailandés de granos fue afectado, pero marineros rescatados.
Argentina sale favorecida con oportunidad exportadora de hidrocarburos, alimentos y minerales, gracias a superávit fiscal, banco central capitalizado y balanza energética positiva de 8 mil millones de dólares el año pasado, proyectando 12-13 mil ahora. Federico Domínguez, consultor financiero, destacó el alineamiento con Occidente y ausencia de déficits para financiar.
Siete jugadoras del seleccionado femenino iraní pidieron asilo en Australia tras no cantar el himno en la Copa Asia, temiendo represalias del régimen. Preocupación por células terroristas dormidas activándose en ciudades de Estados Unidos, confirmado en potencial por Trump, y riesgo de Mundial en país en guerra. Estados Unidos e Israel atacaron por amenaza nuclear iraní, logrando dominio aéreo total.
El régimen iraní amenaza con derramar sangre contra manifestantes, tratándolos como soldados de Israel, tras matar entre 6.000 y 25.000 personas en protestas previas. Hombres armados patrullan calles ante posible levantamiento, mientras críticas del Vaticano y evangélicos oran por Trump.