Ricardo Biasotti, padre de Ana del Boca y ex pareja de Andrea del Boca, reveló en una entrevista en vivo su profunda emoción y lágrimas por la situación de su hija, a quien no ve desde los nueve años debido a denuncias falsas de abuso, violencia, amenazas y secuestro que él enfrentó.
Biasotti explicó que todas las acusaciones en su contra fueron desestimadas por la justicia en primera y segunda instancia, con sobreseimientos firmes y antecedentes penales limpios. Relató que disfrutó nueve años de vínculo cercano con Ana, pero tomó precauciones extremas como no registrarla ni bañarla para evitar paternidad cuestionada o falsas imputaciones, todo respaldado por expedientes judiciales y testigos.
Insistió en que Ana del Boca fue la mayor víctima, privada de un padre presente y familia paterna, y expresó su deseo de que ella, ahora adulta y en un stream de Telefe relacionado con Gran Hermano, conozca la verdad sin interferencias para decidir sobre un posible reencuentro. Admitió no seguir el programa ni verla, pero quiere lo mejor para ella.
Desmintió recientes ataques mediáticos del abogado de Andrea del Boca, como supuestos recibos de sueldo apócrifos —desestimados por inexistencia de delito— y un presunto cobro de 7 millones de dólares en un juicio de 20 años contra la Municipalidad de Cosquín, que sigue pendiente sin resolución. Acusó a los medios de haberlo destruido y aún mostrarlo negativamente en búsquedas de Google.
Biasotti confesó haber sufrido escarnio público por la mera sospecha de abuso, comparándolo con el peor de los crímenes, pero aprendió a enfocarse en quienes lo conocen realmente, llevando esa 'mochila' de estigma de por vida.