Ariel prepara una salsa bechamel aterciopelada mezclando manteca, harina y rum fuera del fuego primero para cocinar la harina sin sabor crudo, luego agrega leche hirviendo.
Explica que la maicena ayuda a ligar todo brillante y suave como terciopelo, hirviendo hasta que desaparece el gusto a harina.
Mientras revuelve a fuego bajo, bromean sobre la fábrica de terciopelo de Felipe en India ahora en Argentina y sobre dejar todo por amor.
Preguntan por Pichinito y Felipe, confirmando que la salsa queda perfecta y brillante.